Foca monje de Hawái

Foca monje de Hawái

Clasificación científica

Reino: Animalia (Animales)

Filo: Chordata

Clase: Mammalia (Mamíferos)

Orden: Carnivora (Carnívoros)

Familia: Phocidae (Focas verdaderas)

Género: Monachus (Focas monje)

Especie: Monachus schauinslandi (Matschie, 1905)

La foca monje de Hawái (nombre científico: Monachus schauinslandi) es una entre las diecinueve especies de mamíferos marinos dentro de la familia de las focas verdaderas. Junto a las familias de los otarios (focas con oídos externos visibles) y las morsas, las focas verdaderas conforman el grupo de mamíferos marinos conocido como pinnípedos.

Las focas monjes Hawaianas son las únicas de la familia de focas verdaderas que se encuentran en todo momento del año en aguas tropicales.

Descripción física de la foca monje de Hawái

Descripción física

Luego de su muda de piel anual, esta foca se torna gris plateada en la zona de la espalda, con color crema en el cuello, pecho y sus partes inferiores. Con el tiempo su piel se vuelve marrón por encima y amarilla por debajo; los machos, y algunas hembras, terminan siendo casi negras con la edad. Algunos individuos pueden lucir matices o manchas rojas o verdes debido al crecimiento de algas sobre su piel. Las crías miden alrededor de un metro al nacer y tienen una piel negra sedosa, la cual mudan luego de aproximadamente un mes para alcanzar la piel plateada de adulto.

Comportamiento           

Las focas monje son predominantemente solitarias, aunque las hembras con recién nacidos pueden encontrarse cerca unas de otras debido a las limitaciones de áreas disponibles con el hábitat adecuado para la cría.

Las focas monje de Hawái tienen una composición de grasa similar a sus parientes que viven en zonas más frías, o zonas polares, y han desarrollado adaptaciones en su comportamiento para hacer frente al calor de su hábitat tropical. Son principalmente nocturnas, y pasan el día en playas comúnmente revolcándose en la arena mojada en la orilla del mar. Estas focas no migran, aunque ciertos individuos pueden dispersarse a lo largo de grandes distancias. Son principalmente nocturnas, descansando durante el calor del día y haciendo inmersiones para buscar comida en las noches.

Hábitat de la foca monje de Hawái

Hábitat

Como hábitat preferido, las focas monje Hawaianas frecuentan los arrecifes (para alimentarse), las playas (para regodearse y también para dar a luz a sus crías), y las caletas. Ellas pasan gran parte del tiempo revolcándose en arenas húmedas en la orilla de las playas, para así moderar la temperatura de sus cuerpos y entablar actividades sociales y de apareamiento.

Hábitos alimenticios

Las focas monje Hawaianas se alimentan de una gran variedad de animales marinos, desde peces, incluyendo anguilas, hasta cefalópodos tales como pulpos y calamares. Ellas se sumergen en busca de alimento a profundidades de hasta 100 metros, aunque se conoce que bajan hasta 500 metros, y pueden viajar grandes distancias en busca de lugares donde sumergirse y alimentarse.

Estado de conservación de la foca monje de Hawái

Estado de conservación

Las focas monje son “genéticamente mansas” y por tanto fáciles de localizar y de cazar. Esto las hace vulnerables a una rápida disminución de su población. Durante los años 1800s, las focas monje Hawaianas fueron perseguidas por su carne, su piel y su grasa; su hábitat también sufrió las consecuencias de las incursiones de los recolectores de guano y plumas de aves. En 1824, se pensó que se había exterminado la última foca monje en el Pacífico. Ellas obviamente sobrevivieron, probablemente en playas de difícil acceso desde el mar. La especie ha continuado decayendo debido a las alteraciones en su medio ambiente producidas por los humanos, la depredación por parte de los tiburones y las enfermedades. Fueron declaradas en peligro de extinción en 1976. Los conteos de disminución en las poblaciones parecen haberse revertido en la década de 1980, y el conteo actual es de aproximadamente 1,200 individuos.

Las principales amenazas son la perturbación de la madre durante la temporada de cría (lo que produce que ella busque un nuevo lugar, menos adecuado, para dar a luz y amamantar), el envenenamiento por ciguatera al comer peces de los arrecifes, y los ataques de tiburones. Con excepción de dos, todas las Islas Leeward están protegidas de la explotación gracias al Refugio para la Vida Salvaje Nacional de las Islas Hawaianas. De las islas protegidas, tres están deshabitadas por el hombre: La Isla Verde en el atolón Kure, la Isla de Arena en el atolón Midway, y la Isla Tern en el atolón French Frigate Shoals.

Las colonias de mayor tamaño son examinadas anualmente y los conteos de playa ayudan a dar un indicador del estado de cada población en reproducción; la práctica del etiquetado de las aletas se ha llevado a cabo desde principios de la década de los ochenta. Las pesquerías de la langosta de las Islas de Sotavento fueron suspendidas en el año 2000, esta acción puede resultar de utilidad para aumentar la disponibilidad de presas para las focas. En el 2000, se estableció la Reserva del Ecosistema de Arrecifes de Coral de las Islas de Sotavento, lo que ayudará en la protección del hábitat de esta especie única.

Monachus schauinslandi

Importancia económica para los humanos

Estas focas fueron una parte importante de la economía hawaiana en el siglo diecinueve, cuando eran intensamente cazadas por su carne y su piel. Hoy en día no son ya de gran relevancia económica, debido a que la cantidad de ejemplares ha disminuido así como la demanda de su carne y de productos basados en estas focas. Las focas monje Hawaianas son mantenidas en cautiverio en el zoológico de San Diego, el acuario de Waikiki, y el Parque de Vida Marina, donde llaman la atención de turistas provenientes de todo el mundo.

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